Heráclito De Éfeso (publicado 20.02.20)

La única constante de nuestro mundo es el cambio

El cambio es constante en nuestra vida, en la que pasamos por muchas experiencias. Cuando las percibimos como negativas, podemos verlas como amenazas. Cuando las percibimos como positivas, podemos verlas como oportunidades. La interpretación que demos a ese pensamiento, provoca una gran diferencia en nuestra salud y actitud.

Cuando creemos que las cosas negativas son eternas nos lleva a sentir frustración y permanecer en ese lugar por temor a que el cambio sea a peor. Pero nuestra vida, queramos o no, está llena de altibajos y de permanentes cambios. Muchos de esos cambios ni son deseados, ni los generamos nosotros.

Echo en falta que no se nos eduque a ser creadores y agentes del cambio sino a adaptarnos y que solamente entendamos el éxito como fin, y no el camino para alcanzarlo con sus peajes de frustración. El proceso del cambio exige un mínimo de insatisfacción de lo que tenemos respecto a lo que estamos dispuestos a alcanzar, pero también requiere visión y acciones con esfuerzo y perseverancia que nos lleven al objetivo.

Mira las cosas con cierta distancia emocional y crea tú el cambio, ya que va a ser la única constante de la vida. Asúmelo con naturalidad.

Aceptar la posibilidad de cambio en nuestra vida nos hace sentir más libres y menos atados al sufrimiento.

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