Cuando nada esperas

Cuanto nada esperas

Frecuentemente pensamos que eso de “no esperar nada” puede encerrar alguna actitud derrotista o de quien se deja llevar por la fuerza de las circunstancias. Nada más lejos de la realidad. No esperar nada y permitir que las cosas lleguen, es actuar con equilibrio, apertura y permisividad interior. Y sobre todo, que trabajando por nuestros sueños, vivamos con intensidad el camino, y sin esperar nada al final del mismo.

En el día a día, solemos acumular muchas actitudes y pensamientos limitantes. Lo hacemos casi sin darnos cuenta…Y en ocasiones, somos nosotros mismos los artífices de esos muros que impiden que las cosas lleguen. Debemos estar abiertos, abiertos de mente y corazón.

Si no somos conscientes de nuestras propias actitudes y pensamientos limitantes, nunca podremos derribar esos muros que nos impiden que las cosas lleguen.

Porque cuando nada esperas, todo llega.