Causas por las que un dueño de negocio pierde su tranquilidad

6 Causas por las que un dueño de negocio pierde su tranquilidad

Cada dueño o dueña de negocios tienen una trayectoria diferente que hace que afronten el día a día de sus empresas de distinta forma, pero los errores, retos y dificultades que afrontan son compartidos por la mayoría. Uno de los problemas comunes a los que deben enfrentarse muchos empresarios es que, poco a poco, van perdiendo su tranquilidad y calidad de vida por el modo en el que llevan a cabo la gestión de sus negocios.

Una creencia compartida por la mayor parte de los dueños de negocios es que el problema es del personal, y lo más difícil es aceptar que el cambio de la empresa debe empezar por el propio empresario.  Pero una vez dado este primer paso, se inicia un proceso de cambio que los llevará a mejorar su vida, tanto profesional como personal, ganando tranquilidad y tiempo libre para dedicarlo a aquello que deseen.

¿Cuáles son las características comunes que conllevan perder la tranquilidad y la libertad?

Tengo que hacerlo todo yo.
Nos enfrascamos en la ejecución de todo tipo de tareas, desde la propia actividad de la empresa, actividad marketing, actividad comercial, actividades administrativas, y a veces hasta de conserje, y nos olvidamos de liderar nuestra empresa:  revisar la evolución del mercado y de la competencia, observar los cambios en las necesidades y preferencias de los clientes, fijar estrategias, revisar la evolución económico financiera de la empresa, pensar en nuevos productos y servicios.

No me alcanza el día.
Al encargarnos de todo tipo de tareas es evidente que nuestro día no es suficiente para realizarlo todo. Por ello vamos ejecutando aquello que estamos acostumbrados y que al final nos resulta más cómodo, que además coincide con lo que nos ocupa la mayoría de nuestro día, y vamos dejando pendiente lo que nos exige más esfuerzo mental “porque no tenemos tiempo” ni tampoco nos queda energía.  Realmente no es una “falta de tiempo” porque tiempo es el mismo para todo, lo que varía es lo que hacemos con ese tiempo, y esto es una cuestión de priorización.  Para conseguir un tiempo de trabajo rentable y centrarnos en liderar la empresa es importante saber delegar.

Siempre se ha hecho así.
En la empresa se llevan haciendo las cosas de una manera determinada muchos años, “y siempre han funcionado”, entonces, ¿por qué lo vamos a cambiar? Necesitamos hacer cambios porque lo que ayer funcionaba ya no funciona hoy, y más en un entorno tan cambiante como el actual.  Esto implica hacer un cambio de hábitos en nuestro día a día. 

Vivimos en un entorno VUCA (volátil, con alta incertidumbre, cambiante y ambiguo) que nos obliga a introducir formación y procesos disruptivos, que al mismo tiempo sean muy flexibles para irnos acomodando a las necesidades de cada momento. 

Tengo un equipo que no está a la altura.
Pensamos que nuestro personal no hace lo que necesitamos para que la empresa alcance sus objetivos, pero ¿estamos dándole la oportunidad de dar lo mejor de sí?, ¿se les da la oportunidad de hacer aportaciones que se tengan en cuenta?  Las personas que tenemos en cada puesto son las adecuadas para el mismo. Para tener un equipo que esté a la altura primero necesitamos distribuir las tareas y responsabilidades en función a las capacidades, aptitudes y actitudes de cada, potenciando el valor de las personas y dándoles la posibilidad de dar lo mejor de cada uno.

La administración no es rentable.
La mayoría de las empresas que he conocido a lo largo de mis 25 años de experiencia no prestan la atención adecuada a la administración de la empresa, es el último departamento que obtiene recursos para su desarrollo porque a priori no es un centro que genere beneficios, pero ¿qué pasa cuando hay una mala administración?, pues empezando porque no se factura de forma adecuada y ahí está la primera pérdida económica de la empresa, podemos seguir con el proceso de cobros, otro gran agujero en muchas empresas, y así continuamos con la financiación y el coste de la misma, o incluso la pérdida de credibilidad de la empresa provocada por impagos debidos al descontrol de tesorería… podríamos continuar con innumerables consecuencias.   

Si no tenemos un buen control de la rentabilidad de nuestros productos o servicios no podemos decidir dónde poner nuestros esfuerzos en la empresa.  Si no sabemos los objetivos de ventas y beneficios que queremos alcanzar difícilmente podremos poner los objetivos a nuestro Departamento Comercial.  Si no tenemos un control de cada uno de los centros o actividades de la empresa, tener un centro o actividad que no funciona puede ocasionar pérdidas en toda la empresa y no nos permite conocer por donde tenemos que subsanar. 

Resumiendo, el no tener controlados los números de nuestra empresa produce unas consecuencias mucho más allá de lo que aparentemente cabría esperar, llevando nuestra empresa a la quiebra a pesar de que las ventas sean altas y crezcan cada año.

No pensar en la continuidad de la empresa.
En muchas ocasiones creamos las empresas sin pensar en la continuidad de la misma, sin pensar que pasaría si yo no estoy, o que pasará cuando yo no esté.

Para que una empresa sea sostenible en el tiempo, más allá del fundador, es necesario tener una estrategia y unos procesos que permitan que la empresa siga generando beneficios y tesorería sin la presencia de su fundador, todo el peso de una empresa no puede recaer en una única persona, porque si esta persona no puede atender a sus funciones, la empresa desaparecería. 

Como conclusión para que los dueños y dueñas de negocio puedan vivir tranquilos, disponer de tiempo y de libertad es necesario un gran compromiso en realizar su propio cambio para conseguir dedicarse únicamente a lo importante, y a que la empresa funcione igual de bien sin su presencia constante.

Si necesitas ayuda para ganar tranquilidad y libertad a la hora de gestionar tu negocio, puedes ponerte en contacto conmigo sin compromiso en romi@lortucoach.com o en el 928567867.

Romi Blanco LORTU Coach

Ir arriba
WhatsApp chat